Todo empezó el 14 de junio de 1981, domingo de la Santísima Trinidad. Luz Amparo Cuevas, persona sencilla y humilde, casada y madre de 7 hijos, recibía en Prado Nuevo, (El Escorial- Madrid-España), encima de un fresno, la aparición de la Santísima Virgen, dejándole el siguiente mensaje:
"Soy la Virgen Dolorosa. Quiero que se construya en este lugar una capilla en honor a mi nombre; que se venga a meditar de cualquier parte del mundo la pasión de mi HIJO, que está muy olvidada. Si hacen lo que yo digo, el agua de esta fuente curará. Todo el que venga a rezar aquí diariamente el Santo Rosario será bendecido por mí. Muchos serán marcados con una cruz en la frente. Haced penitencia. Haced oración".
Este mensaje fue más tarde completado por la aparición, el 24 de Junio de 1.983, con estas palabras:
"Fundad casas de amor y misericordia para los pobres. Hay muchos, muchos que necesitan que se les hable la Palabra de Dios."
A este primer mensaje le siguieron muchos más. Se sintetizan algunos de ellos:
"El mundo está necesitado de almas víctimas, hijos míos, no solo hay que ser cristiano de nombre, sino practicantes. Muchos rezáis con los labios, pero la oración no sale del corazón. Quiero que la ORACION salga del corazón, porque llegarán a las Moradas."(18-9-83)
"Lo que os pido es humildad para poder salvar a las almas. Hay que dar ejemplo, hijos míos: con la humildad y vuestra pureza podréis salvar a la humanidad".(26-5-84)
"Amad a vuestros semejantes,
hijos míos, porque si no amáis a vuestros semejantes, no amáis
a Dios, porque Dios está en cada uno de vuestros semejantes".(31-5-84)
En la mañana
del 26 de mayo de 1.983, hallándose Luz Amparo Cuevas sola, rezando ante
el árbol y la pequeña estampa de la Virgen, que los devotos habían
puesto en él, Luz Amparo recibe una cruel agresión por parte de
tres encapuchados, dos hombres y una mujer. La desnudan, la arrastran por el
suelo, llenan su boca con una piedra para que no grite... "Te vamos a ahorcar en un árbol
a ver si la Virgen viene a salvarte". -Le dicen- "Tienes que decir
que todo esto es falso."... "¿Pero cómo voy a decir
que es falso siendo verdad?"
Un fuerte ruido
les hace huir. Entre los años
1992 y 1995, Luz Amparo Cuevas y las personas que seguían asistiendo
a Prado Nuevo sufrieron una pertinaz persecución y agresión por
parte de un grupo hostil, (supuestamente alentados por la "alianza tripartita"),
del pueblo de El Escorial, que terminó con el cierre por parte del Ayuntamiento
de la finca.
Amparo tiene que ser hospitalizada y guardar cama varias semanas para recuperarse
y curar las heridas.
Con el inicio de los años noventa, brota una triple
y hostil alianza contra estas apariciones de la Virgen. Se encuentra en este
grupo el alcalde socialista Mariano Rodríguez, el administrador de la
finca de Prado Nuevo donde está situado el "árbol" Tomás Leyún y el párroco de El Escorial,
Don Pablo Camacho Becerra.
Más adelante, Don Pablo Camacho, estando hospitalizado por una enfermedad grave, reconoce al periodista Neftalí Hernández: "Debo confesarle, amigo Neftalí, que era yo quien instigaba toda aquella estrategia de acoso y persecución."
El cambio de signo
político del Gobierno Municipal propició la apertura de la finca
y la vuelta al rezo del Rosario junto al árbol. (15-9-1995) Prado Nuevo es
un lugar privilegiado de oración y recogimiento al que acuden miles de
personas para conseguir las más diversas gracias celestiales y fortalecer
su espiritualidad.
El primer sábado
de cada mes, a petición de la Virgen, es un día muy especial.
El Rosario de ese día es seguido por personas procedentes de los más
diversos puntos de España, Europa y América Latina.
Siguen años de incremento incesante de peregrinos, que llevan consigo conversiones, curaciones y vocaciones. La Iglesia ya había enviado dos Capellanes, y autorizó la Asociación Pía autónoma Virgen de los Dolores y la Fundación Pía Virgen de los Dolores. Son tiempos de tranquilidad, donde se termina de pagar el Prado y se construyen 4 Residencias para ancianos. En Febrero del 2012, el Cardenal Rouco autoriza la construcción de la Capilla.