SUCESOS POSTERIORES

¿QUÉ HA PASADO PARA LLEGAR A LA ACTUAL SITUACIÓN?

Han debido ser varios los motivos por los cuales el lema de esta Obra se haya descompuesto: “AMOR, UNIÓN Y PAZ”.

Lo pidió la Virgen varias veces en los mensajes y se mantuvo muy vigoroso durante los primeros años. Fue Luz Amparo la que dirigía este grupo humano con acierto. Mientras ella vivió, no hubo demasiados problemas. El respeto que su persona desprendía era suficiente para que todo marchara por los cauces de la normalidad, teniendo Luz Amparo muy presente el respeto a los sacerdotes y la obediencia a la Iglesia, cosa que inculcaba a todos.

Según los expertos en temas religiosos, cuando fallece el/la fundador/a de alguna Obra de la Iglesia, suele producirse desencuentros entre sus miembros, y es la Iglesia la que tiene que acudir a poner orden.

Podría haber sido esta la principal causa de los problemas de la Obra de Prado Nuevo.

Lo cierto es que esta problemática está causando trastornos a todos los niveles, y aunque hay personas interesadas en arreglarlo, otras quieren seguir con un status que ya no es posible mantener.

La Iglesia intervino hace tres o cuatro años. Quiso organizar esta Obra que ya pertenecía a la Vicaría séptima. El Arzobispo nombró a tres Vicarios para este fin. Tuvieron varias reuniones, propusieron unas elecciones, se celebraron y salió un nuevo equipo directivo. Esta solución democrática no fue aceptada por la anterior junta de gobierno. Han hecho tres recursos a diferentes instancias (la última a Roma a la Asignatura Apostólica) y han perdido todos.

Para comprender un poco los acontecimientos posteriores, hay que hacer ver que al comienzo de estas Apariciones, se produjeron muchas conversiones y curaciones y siguiendo las peticiones de Nuestra Madre, que pidió Obras de Amor y Misericordia, personas cercanas a Luz Amparo entregaros parte de sus bienes, que con los donativos que empezaban a recibirse, compraron un inmueble para dedicarlo a atender a los ancianos.

Como la Iglesia, en aquellas fechas, no se había pronunciado, y no había ninguna Asociación autorizada de la misma todavía, decidieron constituir una Fundación civil. Esta institución es la que ha venido administrando parte de los bienes de la Obra de Prado Nuevo, hasta que posteriormente pasara la asministración a las Asociaciones erigidas canónicamente por la Iglesia.

Conociendo estos antecedentes, no nos sorprenderá que la postura de algunos miembros de la Obra, al verse sustituidos en la dirección y rechazados los recursos, se encuentren enfrentados con el resto de sus hermanos y de desobediencia a la jerarquía de la Iglesia.

Nadie debe ampararse en ningún artilugio privilegio. No es de recibo pretender justificar posturas indicando que se pertenece a la “comunidad familiar” para decir que se sigue siendo de la Obra. No es justificable hacer las cosas por encima de la autoridad reconocida por la Iglesia para esta Obra de Dios.

Ante esta situación, desconocida por muchos peregrinos, incomprensible para otros muchos tambien, se sugiere a todos aquellos que sientan de corazón esta Obra, que ante la duda, pregunten a los sacerdotes, puestos por el Sr. Cardenal, la información que precisen. Igualmente, se pide a los peregrinos que recen al Señor para que EL AMOR, LA UNIÓN Y LA PAZ vuelvan pronto a este bendito Lugar.

Y si persiste la tozudez de ese grupo, en bien de la armonía y la paz que debe reinar, solicitar a la Jerarquía de la Iglesia haga justicia, pues el tiempo de la prudencia ha pasado. El cirujano no tiene que tener miedo a meter el bisturí, cuando es necesario.

¡NADIE DEBE REMAR EN SENTIDO CONTRARIO DEL QUE HA MARCADO EL SEÑOR Y LA SANTÍSITA VIRGEN PARA ESTA OBRA!