DON FRANCISCO ALONSO FERNANDEZ

Este señor es el psiquiatra que vio a Luz Amparo en el año 1983.
Como se está divulgando, por él y por los enemigos de Prado Nuevo unos hechos, que me parecen inexactos, quiero publicar aquí algunas consideraciones.

Como me gusta investigar los acontecimientos en los que participo, lo mismo que hice con el tema de Prado Nuevo, he hallado algunas cosas interesantes, que quiero poner en vuestro conocimiento.

En primer lugar, D. Francisco no fue requerido por la Iglesia para hacer este estudio, fue un amigo suyo, sacerdote Redentorista y parasicólogo, el Padre Ruiz Mateos.

La entrevista duró dos días, 21 y 28 de Enero de 1983. Amparo iba acompañada por el Padre Alfonso, su confesor y algunas personas de la Fundación. Delante de ellos le hizo preguntas a Amparo.

El primer día, antes de empezar, el Padre Alfonso, pidió rezar una avemaría para que el Espíritu Santo les iluminara. A lo que D. Francisco se negó de una manera exaltada.

El segundo día, una enfermera le hizo un “Test de Rochard” a Amparo. Como la puerta de la sala estaba abierta, pudieron escuchar, dos personas de los que acompañaban a Amparo:
- Enfermera: “Dígame si ve a la Virgen en estas manchas”
- Amparo: “No, yo no veo a la Virgen ahí”
- Enfermera: “Sí, ¿no la ve?, ahí está la Virgen”
- Amparo: “No hija, no, yo no veo ahí a la Santísima Virgen”.

El día 5-2-1983, primer sábado de mes, D. Francisco y el Padre Redentorista Ruiz Mateos, fueron a visitar Prado Nuevo. Llegaron un poco tarde, ya había empezado el Santo Rosario.
Cuando llegaron cerca del árbol, acompañados por personas de la Fundación, D. Francisco, pregunta, un poco nervioso:

- ¿Qué es eso?
Le contesta el Padre Ruiz Mateos:
- Paco, no ves, un altavoz.
En el mensaje, la Santísima Virgen dijo ese día:

“Hija mía, sé astuta. Intentan decir que estás neurasténica y loca, hija mía. Que todo esto lo haces porque estás enferma, hija mía. Sé humilde a las pruebas que te esperan, hija mía.”

Don Francisco en ese momento, echa a correr, y el Padre Ruiz Mateos, le grita:
- “Paco, Paco, ¿dónde vas, qué haces?
D. Francisco, responde:
- Vámonos, vámonos, me estoy poniendo malo, vámonos.

Nos podemos hacer muchas preguntas.

¿Cómo puede una persona así hablar sobre Luz Amparo con tanta seguridad. ¿Tiene realmente un informe que se pueda analizar por otro psicólogo? ¿Ha constatado sus opiniones con otro profesional? ¿Qué hay del secreto profesional? ¿Lo hace para vender sus libros?

Que cada uno reflexione.